viernes, 12 de enero de 2024

MIS ARTICULOS; REALISMO, DUDAS, CONTRADICCIONES…

 Nuestra querida Mariana, me invitó a que escribiera un artículo mensual sobre un tema tan palpitante como la (in)seguridad, aspecto que lleva instalado bastante tiempo en el sustrato social y sectorial de Quintana Roo.

Estado con un patrimonio, fauna, flora, legado histórico, sus gentes, sus modernos equipamientos, con cinco décadas generando riqueza y unas cifras que así lo acreditan; lo que hace difícil imaginar que la inseguridad y violencia van a ser capaces de doblegar todo este inmenso deleite.

Partiendo de ello, intento evitar que mis escritos se conviertan en meras piezas técnicas y bucólicas, que escribo sobre seguridad porque puntual y reiteradamente se carece de ella, con sus contradicciones y oscilaciones en los estados de ánimo.

Deseo reflejar, que nos declaramos vulnerables pero hasta cierto punto, que al orgullo e interés local le cuesta admitir que le acompaña la inseguridad para de inmediato clamar por su incidencia, que las burbujas de confort generan cada vez más dudas y por lo tanto exigen más garantías, que el entorno turístico va a tener más influencia sobre las zonas perimetrales y viceversa, que la inseguridad hace que se “deban retorcer” ciertos servicios, que el “cómo nos ven” inquieta, que el papel social y turístico hace que la seguridad se vuelva decisiva para los intereses generales…

A través de ello, intento ir analizando actitudes y comportamientos en escenarios de riesgo y presión para aportar mi granito de arena al futuro inmediato de Quintana Roo para que así, disponga de una mayor solidez y capacidad de respuesta ante demandas cada vez más complejas y exigentes y no solamente las vinculadas a la seguridad.

En definitiva, parece aconsejable seguir realizando esfuerzos “atípicos y añadidos”. Todo ello, me permite afirmar que son ustedes unos auténticos profesionales, con una gran adaptabilidad y rabiosamente humanos.

Gracias por permitir que les acompañe.

Artículo publicado en la Revista Oveja Negra de Cancún México 

QUINTANA ROO; “DETERIORO NO RUPTURISTA”

 Si partimos de la premisa que una muerte violenta se convierte en tragedia y si son miles se transforma en un hecho puramente estadístico, podemos estar refiriéndonos a nuestra realidad interna donde violencia e inseguridad ocupan espacios y formas que por su reiteración se van convirtiendo en el estereotipo negativo y revelador del país y en el argumento más significativo para convertirse en noticia negativa.

Paralela y afortunadamente, las cifras del sector turístico de Quintana Roo superan records históricos lo que habla bien a las claras de su competitividad pese a desarrollar sus funciones en espacios sustancialmente mejorables.

Esta dualidad hace que se haya consolidado lo que denomino un “deterioro no rupturista” que da pie a actitudes cada vez más sutiles a la vez que peligrosas, por sus particulares formas de degradación. Lo que hace que se sobrelleve mejor los límites que impone la violencia e inseguridad que los que debiéramos ponernos a nosotros mismos para acceder a las metas que decimos perseguir.

En este sentido, admitamos que la gestión de la seguridad es simbólica y con escaso poder transformador, resultando una práctica perjudicial hasta para sus propios responsables que, al primar lo establecido con su alto grado de inflexibilidad, hacen que sigan cuestionados social y sectorialmente y, dando la sensación que “no se puede hacer gran cosa” que es una forma entusiasta de gestionar su impotencia y todo, mediante motivos y explicaciones que tienen como objetivo encubrir sus limitaciones.

Por ello, priorizar esos principios hace que los cambios sigan siendo muy reducidos, aunque la actualización tecnológica de algunos procesos y herramientas, que no sus políticas y contenidos, puedan dar la sensación contraria.

En definitiva, estos comportamientos hacen que sigan presentes las dudas e inquietudes sobre la competitividad turística y social ya que sigue habiendo mucho en juego en el escenario quintanarroense. 

Articulo publicado en la Revista Oveja Negra de Cacún México 


 

QUINTANA ROO; FORTALEZA DEL VECINO INTERCONECTADO

 La seguridad manejada con las habituales formas e instituciones está cada vez más en entredicho al ser un asunto que “compete a todos”. Y es que, si esa seguridad o la falta de ella no tuviera los efectos conocidos, sus responsables podrían seguir contando con una “cierta indulgencia” pero teniendo en cuenta su gravedad, se precisa de un servicio que transite desde su particular modus operandi hacia un mayor compromiso y resultados sociales.

De ahí que fuera recomendable corregir el alejamiento social y sectorial de una seguridad incontestable y con serias dificultades para definir su papel en Quintana Roo.

Por añadidura, sería conveniente recordar que turismo y seguridad parten de diferentes estratos y mutuo descreimiento por lo que el gran reto continúa estando en la integración de procesos que, sorteando toda posible “popularización” permitan ir modificando el modelo de intervención existente.

Por ello, parece oportuno el desarrollo de una gobernanza basada en nuevas conectividades donde la cuestión inquietante es como se resuelve la conexión entre una actividad forjada en base a una violencia diaria y su vínculo con otros colaboradores, sin que ello ponga en riesgo objetivos predefinidos y las enormes ventajas de un futuro escenario estratégicamente interconectado.  

En este contexto, impulsemos el acercamiento interno entre vecinos para dotarnos de mayor apoyo e ir compartiendo esas preocupaciones que tanto atormentan. Incorporación de “ese otro” con una influencia y fuerza insospechadas que también operan en nuestro entorno, con las mismas necesidades de seguridad, pero con diferentes puntos de vista y matices algo realmente enriquecedor. 

En definitiva, creo que sigue pendiente un plus interpretativo para acceder a los objetivos que se dicen perseguir en y para el Estado. Y es que definidos compromisos y contenidos, las nuevas conectividades facilitarían esa necesaria fluidez relacional. 

Artículo publicado en la Revista Oveja Negra de Cancún México

QUINTANA ROO; OASIS TURISTICOS Y FRONTERAS INVISIBLES

 El considerar que los turistas no corren peligro porque la verdadera inseguridad está en las colonias limítrofes, es algo arriesgado porque la violencia sigue presente, aunque se afirme que el “centro de gravedad” se encuentra en esas zonas perimetrales. Ante este escenario, es lógico el deseo de separar y alejar la actividad de cualquier atisbo violento.

Un claro ejemplo son las actuales inversiones, donde priman los llamados “oasis turísticos” como oferta que tiende a aislarse para dotarse de mayor seguridad. Junto a ellos, los establecimientos ya existentes también “se retocan” para disponer de una seguridad más garantista.

Se expande pues, un modelo con mayor concentración de servicios y menor vinculación a los espacios donde están ubicados, lo que se traduce en un descenso en la derrama económica, ya que muchos turistas y ofertas de servicio consideran que no existen suficientes garantías para acceder a determinados espacios abiertos.

Surgen así las “fronteras invisibles” que son traspasadas mayormente por los mexicanos, tema clave ante un posible descenso del turismo internacional, aunque sería aconsejable que dispusieran de un mayor poder adquisitivo y de gasto. Como se ve, la violencia e inseguridad perturba a todos y todo, de ahí la proliferación de todo tipo de “oasis” y “fronteras” que serían largos de citar.

Ante ello, y como intento de adaptación a las consignas que impone la violencia, considero que estas u otras opciones siguen siendo insuficientes. Y es que, ante una violencia desatada, la inestabilidad física y emocional tiene visos de perdurar entre sus instituciones, promotores, territorio, ciudadanía y turistas.

Toca seguir barruntando sobre la posible participación estratégica del sector. El escenario nos empuja cada vez más hacia ello. Es más, lo llevamos haciendo mucho tiempo.

Artículo publicado en la Revista Oveja Negra de Cancún México


QUINTANA ROO; OBJETIVO SUPERAR LA ANGUSTIA.

 No hay duda que Cancún se está convirtiendo en víctima y rehén de todo un cúmulo de circunstancias debido a que la violencia e inseguridad encuentran escasa oposición y resistencia.

Aunque es reconocida la resiliencia turística y las cifras siguen reflejando cierta estabilidad, el daño que se va gestando puede ser irreversible. Ya se habla de un “destino que siendo el mismo es otro diferente” donde la violencia y el miedo llevan aparejadas pérdidas en productividad, ingresos y en gastos distorsionados. En este sentido, la incidencia de la violencia en México y Quintana Roo nos muestra unos costes sustancialmente mayores que los presupuestos gubernamentales destinados para su contención.

Por todo ello, se va imponiendo una tendencia autodestructiva mediante la aparición de conductas peligrosas y de riesgo, se dan por buenas ciertas reducciones de calidad en el servicio y se va consolidando un aislamiento a través de comportamientos impulsivos y de defensa. Hablamos de un entorno “lleno de límites” con una permanente angustia donde la tentación de bajar la guardia está cada vez más presente entre sus agentes y ciudadanía.

El dilema es que pretendiendo mantener las políticas de seguridad conocidas se evitan ciertos riesgos, pero se acentúan otros. ¿Estamos seguros que no revisar los actuales procesos es menos arriesgado que hacerlo? Es lógico que las dudas existan, pero parece más peligroso retrasar la implantación de “otros sistemas más perspicaces” y ajustados a las auténticas demandas sociales y sectoriales.

Por lo tanto, el problema no reside en que ese “otro sistema” sea lo suficientemente eficaz, sino que lo será verdaderamente sólo cuando se logre su equilibrado asentamiento. Hora del talento para conjugar cesiones, incorporar agentes y técnicas sin traspasar ciertas líneas y todo, enmarcado en un relato sólido y convincente. Hay faena. 

Artículo publicvado en la Revista Oveja Negra de Cancún México 

REPUTACIÓN, VALOR A ALIMENTAR

 La opinión pública atribuye a Cancún y Quintana Roo un conjunto de valores que se convierten en factor fundamental para sus intereses público - privados. Es más, empresas e instituciones consideran la reputación como un bien de absoluta prioridad, aunque también se ha de señalar que todos continúan a la espera de un Estado que carece de los resortes necesarios, también en materia de seguridad.

Ante esta realidad, evítese el “no pensar y arrinconar” la inseguridad hecho que se está convirtiendo en actitud dominante sin olvidar que, se sigue avivando la discrepancia sobre la verdad/es de lo que acontece. Se trata pues, de realidades y comportamientos que en nada benefician la reputación e imagen de Cancún – Quintana Roo y México.

Consideremos que la violencia e inseguridad premeditada y forjada por personas contra personas, es uno de los hechos que más repercusión negativa genera en cualquier parte del planeta. Por el contrario, convendría resaltar la aportación estratégica de una seguridad con un claro componente humanitario, y su deriva económica y de convivencia.

En todo este contexto, deseo referirme a una reputación compuesta por elementos tangibles e intangibles, genéricos y específicos, con un empresariado vinculado al entorno y viceversa, donde se demandan iniciativas orquestadas mediante el desarrollo de unas buenas prácticas adicionales y con una fluida comunicación interno-externa. Todo, con el objetivo de reducir diferencias entre el “cómo nos vemos” y el “cómo nos ven”.    

Por ello, se vuelve fundamental un servicio de seguridad más y mejor adaptado, acompañado de otras áreas institucionales y con la aportación diferencial del sector turístico, ya que la reputación quintanarroense y mexicana está formada por un cúmulo de diferentes reputaciones que se enriquecen - empobrecen recíprocamente. Alimentémoslas con hechos y actitudes de clara positividad.  

 Artículo publicado en la Revista Oveja Negra de Cancún México

SEGURIDAD DELIBERATIVA COMO ANTIDOTO

 En el número anterior escribía sobre la necesidad de buscar antídotos a través del desarrollo de propuestas imaginativas ya que la inseguridad sigue condicionando a sociedad y sector turístico.

Es tal la limitación que, entre otras acciones, se ven obligados a desplegar una “vigilancia diaria” sobre sus entornos, calles y situaciones por las dudas e inestabilidad existentes y donde todos y todo tiene cada vez más difícil encaje.

Como antídoto, propongo el desarrollo de una “seguridad deliberativa” sobre la poliédrica realidad quintanarroense para poder acceder a un modelo normativo y de intervención con propuestas y decisiones mucho más interdependientes y todo, desde el intercambio de muy diversos pareceres, sin prejuicios ni apasionamiento alguno.

Al estar convencido que existen personas y líderes con talante y talento, abiertos, minuciosos, que conocen de sobra la realidad y son capaces de evaluarla e intentar resolverla; sería conveniente desarrollar esa deliberación en base a ideas que privilegien la utilidad (utilidad con mayúsculas) de las acciones y políticas para recuperar una seguridad – credibilidad lo más amplia y consolidada posible.

Y es que, Q. Roo no puede funcionar sin unas infraestructuras, estrategias y servicios adecuados además de dar la sensación que todos ellos, son de difícil acceso, disposición y mantenimiento. Existe pues la necesidad de responder colectiva y eficazmente ante un equilibrio bastante inestable y con riesgo permanente de ruptura lo que puede llegar a desestabilizar, más si cabe, su actual y futuro estatus como estado y destino.

En definitiva, viendo la dificultad y lejanía que supone incidir e incrementar las relaciones público – privadas mínimamente funcionales, “no se pierde nada” por intentar organizarlas. Que impere la generosidad, humildad y apertura de miras.

Articulo publicado por  la Revista Oveja Negra de Cancún México

NUEVO POSICIONAMIENTO Y MÉTODOS

  Todos somos conscientes que gestionar la (in)seguridad es una tarea complicada por las condiciones en las que se desarrolla, la excitación con la que es analizada y el proceder de los que la ejecutan, aspectos que están diariamente en boca de todos.  

Ante ello, están surgiendo iniciativas singulares como que los ingresos por entrada de turistas comiencen a ser gestionados por militares mediante una nueva “contabilidad institucional” que, en principio, no garantiza salida de crisis alguna. Eso sí, interpreto que institucionalmente se va asumiendo que el turismo requiere de una “seguridad especial” hecho que no es baladí pero todavía sigue siendo totalmente insuficiente.

Reflexionemos, ¿estamos seguros que no hay posibilidad de desarrollar una seguridad más cercana y lógica en términos sociales y sectoriales? Y es que, si se siguen con las meras actuaciones policial – militares, se irán consolidando realidades reactivas con pérdidas económicas y de valores.

Toca pues recuperar la excelencia de empresas y entornos, lo que supone un cambio radical en la visión corporativa y en los métodos de gestión. Como primer paso, reconozcamos que la crisis de la calle forma parte de la crisis de nuestras compañías. A partir de ahí recapacitemos sobre el posicionamiento futuro como sector.

Sí, sí, sabemos que la seguridad gubernamental transita entre reacciones inesperadas y unidireccionales ante ello, el sector se ha de convertir en antídoto con argumentos que refuercen su posición y capacidad de convicción ante dichas posturas. Debemos ir asumiendo “compromisos sorprendentes” para arrancar compromisos de mayor calado. Y es que la calle, exige propuestas imaginativas con el mayor engarce posible entre la realidad y el actual desempeño de las funciones de seguridad. Nos sorprenderíamos del alcance de nuestras propuestas. Cuestión de necesidad y calculada osadía.

Articulo publicado en la Revista Oveja Negra de Cancún México

 

PRONUNCIAMIENTOS Y HONDA PREOCUPACION.

 La creciente situación de violencia e inseguridad hace que los ánimos estén cada vez más encrespados porque se desea superar un escenario que se ve diariamente sobrepasado, donde los métodos de seguridad influyen en la vida social y turística pero también están condicionados por estas. Por eso es lógico que aumenten las peticiones de nuevas fórmulas ya que se trabaja con mimbres más modernos pero su proceder dista mucho de lo que se necesita ahora y urgentemente.   

En este sentido se ha hecho pública una carta abierta dirigida al Presidente AMLO, se ha pronunciado el Consejo Nacional Empresarial Turístico, CNET y se ha informado de la llegada de un nuevo modelo - esquema de seguridad ciudadana todas ellas, muestra inequívoca de una honda preocupación. Y es que se requiere de más coraje que la mera simulación de control y del intento permanente de moldear realidades y comunicados.

Y permítanme una aclaración. Esa posición turística con aportaciones económicas puntuales, pero todavía “alejada” de lo que supone la seguridad para sus intereses y esa “resistencia” de los responsables de seguridad a recibir recomendaciones socio – sectoriales; continúan siendo posturas limosneras, empecinadas e insuficientes.

Y es que, la situación no invita ni a pequeñeces ni moratorias. Se ha de concienciar a sus responsables que no supone blandura alguna el ir forjando nuevas alianzas con sus respectivas y equilibradas integraciones. Y es que la actitud de evitar todo alarmismo, ha de ser compatible con el desarrollo de medidas de carácter quirúrgico.

En definitiva, se han de tomar decisiones drásticas donde las cartas abiertas, los pronunciamientos y los modelos mencionados, no se conviertan en papel mojado. ¿Está llegando el momento de afirmar que “el emperador va desnudo”?  

 Articulo publicado en la Revista Oveja Negra de Cancún México

 

lunes, 1 de mayo de 2023

(IN)SEGURIDAD COTIDIANA, EXPERTOS Y NO EXPERTOS.

 Cuando se trata de la promoción de la actividad turística y de su seguridad, normalmente dirigimos la mirada hacia las instituciones de rango superior, aunque sería aconsejable que tuviéramos en cuenta lo que ocurre habitualmente en nuestras calles y espacios ya que incide decisivamente en el contenido y credibilidad nacional.  

En este caso, deseo hacer referencia a la ira que han ido expresando los taxistas de Cancún y Quintana Roo ante la pérdida de un estatus que parecía muy consolidado. No es solo que hayan boicoteado los servicios de la nueva competencia, sino que han llegado a paralizar parte de la maquinaria turística quintanarroense.

Junto a este hecho puntual, siguen dándose todo un goteo de hechos delictivos, asaltos, secuestros, amenazas, etc., que exigen el mayor nivel de profesionalidad y adaptación porque condicionan gravemente a la sociedad y sector.  

Estos últimos, valoran la calidad de su seguridad al manejar unos matices que los responsables que la ejecutan tienen difícil acceso. Por ello, sería aconsejable escucharles, sobre todo cuando los resultados no son lo brillantes y unánimes que todos desean.

Qué duda cabe que el relato sobre la (in)seguridad se ha de focalizar en sus responsables, aunque pensando en la opinión de los que la sufren, situación que superaría la distancia entre expertos y no expertos, facilitando con ello un servicio de seguridad ya mucho más elástico.

En definitiva, sería aconsejable que los expertos no desacrediten los impulsos y arrebatos de la ciudadanía y sector, tomándolos como expresiones de ignorancia e histeria colectiva. 

La economía turística y la paz social son asuntos demasiados importantes que aconsejan desarrollar una seguridad básica y a la vez “a la carta”, teniendo en cuenta los diferentes tiempos, escenarios, funciones e intereses.   

Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México

MECANISMOS DE DEFENSA Y SEGURIDAD FUTURA

Como profesional del sector, uno de los aspectos que más me llama la atención, es la dimensión que el término “mecanismos de defensa” puede alcanzar entre los destinos y agentes que conviven con realidades violentas e inseguras.

Entendiendo como “mecanismos de defensa” las actitudes que consciente e   inconscientemente practica nuestro “yo” para adaptarse y superar la angustia y ansiedad que nos produce la inseguridad existente.

Ante esa tesitura, vemos que nuestros mecanismos se activan sobre todo para solapar lo evidente, rememorando y ensalzando tiempos pasados, intentando superar el lastre que representan las “nuevas costumbres”, imaginando e idealizando lo que actualmente es difícil desarrollar, considerando como respuesta idónea el uso de mensajes llamativos y finalmente convirtiendo el “mal de muchos…” en nuestro recurrente consuelo.  

Son reacciones comprensibles, pero evitemos una excesiva resignación porque la actividad sigue emparedada entre una violencia y estructura institucional que le impiden disponer del servicio adecuado ante un escenario tan sensible. 

Por ello, considero necesario reinterpretar la situación, donde la seguridad turística deje de verse como un hecho insólito y hasta extravagante y así, tener más en cuenta las demandas de unos turistas con parámetros (superiores) diferentes a las que ofrece actualmente Quintana Roo.  

En este sentido, conviene recordar que México ha ido mejorando sus infraestructuras, equipamientos y servicios en gran medida por su apuesta por el sector. La dotación en base a objetivos interno-externos de autopistas, puertos, aeropuertos, el ferrocarril e inversiones extranjeras así lo atestiguan.

Con estos antecedentes, la seguridad socio - turística puede ser otro equipamiento a desarrollar integralmente. Sigue en juego la mayor competitividad y modernización del país – destino por no hablar de su credibilidad.   

Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México

REALIDAD Y NUEVOS HORIZONTES

 Todos deseamos vivir en lugares tranquilos, donde se detenga la vida y donde el país - destino sea concebido como estable, mencionado como ideal y que escape del vértigo y las alteraciones traumáticas, para así disfrutarlo en reposo, calma y seguridad.

Pero la realidad es otra, y por ello se efectúan esfuerzos complementarios para mantener su estatus turístico dentro de los denominados “destinos de referencia” a nivel internacional.

Esfuerzos de dos tipos y que se repiten periódicamente. Así, se centra el foco en unos servicios policiales reforzados, pero todavía fuera de un contexto multidisciplinar. Además, se intenta contrarrestar la inseguridad con rápidos y coordinados movimientos de comunicación, propios de esos “destinos de referencia” pero que, aquí y sólo fortuitamente alcanzan los efectos deseados.  

Da la sensación que se siguen buscando soluciones simples a problemas complejos. Ejemplos como, “aquí no pasa nada grave” basado en unas cifras respetables, para de inmediato afirmar que “así no se puede continuar”; hablan de una inestabilidad manifiesta y de la falta de auténticas medidas correctoras.  

Por añadidura, evitemos que el sector, en su afán de identificar las claves de esa inseguridad, se centre a veces obstinadamente en la revisión de sus procesos y equipamientos internos. Rebobinemos, las claves siguen estando en su entorno y clima social. Por ello, y pese al diferente estrato que ocupan el turismo y la seguridad sería conveniente promover el mayor acercamiento posible.   

Quizás, sea el momento para su escrutinio al estar en juego la autoestima y autorrealización nacional, por ser el hedonismo - turismo una de las expresiones más validadas y reclamadas por mexicanos y visitantes. Tiempo de nuevos horizontes a ser posible apiñando agentes y puntos de vista valientes y heterogéneos.

 Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México

viernes, 3 de febrero de 2023

MILITARIZACIÓN DEL TURISMO

 Parece que las fuerzas militares van a implicarse en la actividad turística a través de la gestión de ciertos aeropuertos, aerolíneas y hoteles además de su presencia en algunos destinos turísticos finalistas, probablemente con desigual incidencia. Mientras que la actividad discreta y administrativa en los tres primeros casos garantizan una gestión más o menos previsible, la presencia de la seguridad militar en las plazas, playas y lugares de ocio se vuelve del todo chocante. Situación ésta que, ante la falta de otras opciones, llega a ser considerada como “fundamental y hasta inevitable”.

Pero la complejidad del hecho turístico, donde su competitividad y supervivencia se basan no solamente en una “buena mecánica empresarial” sino en la placidez de sus entornos; hace que junto a la seguridad genérica se deba desarrollar una seguridad específica turística. Y no es un privilegio, sino una probada necesidad.

Por añadidura, todos somos conscientes de la enorme dificultad que representa el manejo de esa violencia genérica, pero esperar a que escampe para que la industria turística mejore y se tranquilice, no parece ser un planteamiento realista. La espera, desespera.

En este contexto, sería recomendable que la comentada militarización se fuera “turistizando”, lo que supondría pasar, de sus “clásicas formas” a unas “más amables” como un servicio, que no el único, que precisa cualquier destino con problemas.

Por ello, sería bueno que el sector tomara la iniciativa y diera a conocer ante las diferentes instituciones, sus auténticas necesidades de seguridad en espacios públicos que ya, con una ¿Policía Turística? mucho más dotada e interconectada se irían creando nuevos y estratégicos vínculos. Cuestión de visión y prioridades con respecto a lo que representa la actividad. 

Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México



LAS ALERTAS DE VIAJE.

 

En el artículo anterior hacía mención a los “exámenes periódicos” o reuniones que se ven obligados a tener los responsables del turismo quintanarroense con los representantes diplomáticos y empresariales de los principales mercados emisores de turistas.   

El motivo, la existencia y contenidos de las llamadas recomendaciones y alertas de viaje que los gobiernos extranjeros confeccionan para facilitar e informar a sus turistas sobre las particularidades que pueden encontrar en los destinos elegidos. Hablamos de un servicio cada vez más tenido en cuenta por la importancia que adquiere la seguridad cuando se viaja al exterior.

La alta frecuencia de esas reuniones bilaterales, se debe a que la inseguridad se ha convertido en algo habitual, aunque para los representantes locales pueda interpretarse como una postura excesivamente censora y de intromisión en los asuntos internos.

Unas alertas donde para unos, su información sobre la (in)seguridad queda rápidamente obsoleta y desajustada y para otros, es necesario mantenerla en el tiempo, lo que penaliza a ambas partes, situación que no exime a las autoridades del ramo de intentar mejorarla.

En este sentido, a los redactores de dichas alertas se les debería facilitar su labor, lo que supondría un auténtico desafío por la inusual disposición a colaborar real y abiertamente desde los destinos, escenario que permitiría ir superando la desconfianza existente. Por lo tanto, no se ningunee la labor que desempeñan y búsquense espacios que contribuyan a la mejora y tratamiento adecuado de las diferentes realidades y noticias. 

Y es que, ambas partes persiguen un mismo objetivo; la optimización de los viajes y estadías de sus conciudadanos - los turistas de Quintana Roo. Parece que las dudas sobre la credibilidad, sigue revoloteando entre muchas mentes.    


Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México



viernes, 9 de diciembre de 2022

SEGURIDAD Y SU MANEJO ESTRATÉGICO

 Deseo reiterar que, los responsables de los servicios público - privados, han de realizar esfuerzos añadidos para mejorar una rutina turística que trasmite la idea de que todo se encuentra en orden, aunque son conscientes de que, todavía es necesario “hacer algo más”.

Gestores que, siendo los primeros en percibir esta tensión, han de considerar que sus empresas y entorno, no solamente son sistemas productivos, sino que también pueden llegar a ser generadoras de experiencias y servicios destructivos. Se trata de responsables que habitualmente, discuten sobre la excelencia, el éxito, el crecimiento y el liderazgo turístico y de los servicios, además de tener que identificar, discutir e implicarse sobre los potenciales fracasos, deterioros, violencia y hasta muertes.

Gestores que van desarrollando su capacidad de imaginar lo peor, lo impensable e inenarrable como base para desplegar procesos que eviten tales sucesos.  Y es que las crisis “no suceden porque sí y basta” y menos las generadas por el hombre de manera premeditada.

Con ello, iría surgiendo una nueva filosofía corporativa con un fuerte impacto en la excelencia social y sectorial de Quintana Roo, que dotaría de mejoras en sus productos y servicios, amén de protegerles integralmente de sus características y consecuencias más peligrosas.

Por añadidura, que el espejismo de unas cifras que se mantienen - mejoran, no suponga el bajar la guardia ya que, siguen pendientes aspectos varios, como la cuestionada capacidad de interlocución ante los representantes de los países emisores más significativos, hecho que genera zozobra e inestabilidad a raudales. Esa nueva excelencia social y sectorial le dotaría a Q. Roo de mayor fuerza estratégica y argumental ante el “examen periódico” que supone participar en dichas reuniones.  Exigencia de la exportación vía turística. 

Iñaki Garmendia Esnal. 

Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México

jueves, 10 de noviembre de 2022

NOTICIAS DE MEXICO COMO DESTINO

 Las noticias de México en el exterior hablan de una violencia y corrupción que va penetrando entre sus diferentes capas sociales, aunque también se emiten otras realidades más edulcoradas, en gran medida vinculadas a su sector turístico, por su claro componente ocioso y recreativo.

Además, considero que existe una imagen generalizada del país, que resta valor a muchas de sus especificidades y riqueza de matices, por lo que, se puede afirmar que la marca y paraguas global “México” sigue siendo su principal referencia geopolítica y de trato.   

Una imagen que está adquiriendo visos cada vez más negativos porque, aun existiendo diferentes verdades y realidades, todas noticiables, son las más traumáticas las que adquieren mayor repercusión, por la gravedad de los hechos y porque mayormente, colisionan con los “parámetros de normalidad” que prevalecen en otros países y mercados.    

Pensemos que, ante la presente inseguridad, sociedad y sector se ven obligados a adaptarse y convivir peligrosamente con ella, lo que va modificando, desvirtuando, dificultando y encareciendo sus formas de vida y costumbres. Y todo ello, y aunque duela, tiene su reflejo en el exterior.

Evitemos pues el seguir utilizando medias verdades e iniciativas puramente cosméticas ya que, la velocidad de las noticias, las cuestionan y ponen en evidencia de inmediato. Pensemos que está en juego la credibilidad de todo un país y el desafío que ello representa para sus tres niveles de gobierno.

En definitiva, no hay seguros que den cobertura a la raíz de su violencia, ni a su correspondiente onda expansiva. Es tiempo de la generosidad estratégica y en red, para aumentar la fiabilidad interna y de su correspondiente proyección.

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado por la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México

jueves, 3 de noviembre de 2022

INSEGURIDAD SECTORIAL Y EMOCIONAL.

 La idea de crisis en el turismo, es un aspecto que no se llega a exponer abiertamente porque se intenta proteger al sector, aunque todos sean conscientes que pueden verse afectados por realidades violentas e inseguras hasta en las zonas más recónditas de Quintana Roo.

Sí, también en sus lugares más exclusivos, en sus establecimientos all inclusive y en unos clientes de proximidad que, son las fórmulas y personas que supuestamente, mejor se adaptan a este tipo de situaciones. Y es que, nadie absolutamente nadie, está a salvo de esta ola violenta. Es algo latente, explícito a la vez que velado, y donde se tiende a mostrarse de la forma más “normal y natural” posibles.

Si nos centramos en su espacio físico, vemos que cada vez es menos utilizado, perdiendo mucha de su capacidad de convivencia y producción, y donde sus (nuevas) edificaciones tienden a encastillarse, ofertando como alternativa más aconsejable, una mayor y mejor vida privada.

Si analizamos a sus organizaciones, vemos que continúan desarrollando iniciativas limitadas para los tiempos que toca vivir. Y es que hay dimensiones del binomio seguridad y turismo que no se explican porque unos desean avanzar y otros esperar al tratarse de escenarios superpuestos y enrevesados.

Y todo esto tiene su fiel reflejo en una ciudadanía y profesionales que se ven obligados a gestionar sus emociones sin perder un ápice de su saber - hacer. Con este bagaje, han de manejar entornos, relaciones, establecimientos, procesos de trabajo y recursos humanos cuando, por añadidura e íntimamente, se ven condicionados por presiones inconfesables, hasta para sus más allegados. Para todos ellos, mi más profundo reconocimiento y admiración.  

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado por la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México 

INSEGURIDAD Y ACCIONES DE MARKETING

 Cuando los países y destinos tienen problemas de seguridad, amplían sus argumentos para que dichas carencias puedan verse recubiertas por todo un conjunto de activos de muy diferente naturaleza.

El turismo es un claro ejemplo ya que, utilizándolos habitualmente, llega a generar y proyectar “imágenes y realidades positivas” tan necesarias y beneficiosas para todos y donde, el marketing turístico juega un papel fundamental ya que evita cualquier vinculación con la violencia e inseguridad, aunque pese a su empeño, sus acciones se ven frecuentemente cuestionadas y superadas.

Campañas que, han ido adquiriendo una “posición de combate” frente a las adversidades y peligros, llegando a ser percibidas como el principal “elemento salvador turístico” además de tener que seguir encubriendo la debilidad estructural existente. 

En este sentido, Cancún y Quintana Roo, siendo destinos muy estables y consolidados, continúan sin desarrollar sus políticas de transformación, Y es que, la inseguridad imperante lo vuelve todo más complejo y contradictorio, con una “condición turística” que ve más limitada su implicación en unas responsabilidades de nuevo cuño.  

 Por añadidura, creo que se sigue añorando en exceso los gloriosos tiempos pasados, demorando las actuaciones sobre un futuro donde ha de primar, una “nueva ética” con unos ciudadanos y turistas convertidos en el centro de gravedad de toda transformación y proyección. Por lo tanto, se han de ir imponiendo campañas con mayor solidez argumental cuyo objetivo sea la recuperación de un prestigio que actualmente genera dudas. El hacer atractiva y compatible esa nueva diversidad de factores es labor de todos, gestores y publicistas.

 Nadie dijo que fuera sencillo diseñar campañas realmente ajustadas a destinos que conviven con la inseguridad. Palabra de mercadólogo.   

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado por la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México

PUNTOS ROJOS; PAPEL INSTITUCIONAL EN Q. ROO Y MEXICO.

 Deseo hacer referencia a la repercusión negativa que tiene la violencia e inseguridad en espacios y tiempos concretos y no tan concretos, me refiero a los puntos rojos que, volviéndose habituales, inciden sobremanera en la reputación y calidad de los servicios genéricos y turísticos.

 Se trata de situaciones críticas donde la ciudadanía se acomoda con “mayor viveza” que los turistas y visitantes. La diferencia estriba en la “familiaridad y adaptabilidad” de los lugareños a este tipo de ambientes, donde los turistas normalmente son informados una vez han llegado al destino y no antes, mediante las llamadas “recomendaciones prácticas”.    

Puntos rojos que, además influyen injusta y desproporcionadamente en los territorios limítrofes y por extensión en el resto del país, lo que llega a exasperar a sus gestores que se ven obligados a utilizar todo tipo de estrategias y tretas para contrarrestar su alta vulnerabilidad.   

 Ante ello, considero y reitero que la institución turística mexicana, ha de adoptar un papel mucho más visible y proactivo, basado en políticas de erradicación de la violencia - incidencia en el sector, sin que ello le suponga inquietud alguna, y donde quede clara su implicación ante un escenario que lo lleva exigiendo permanentemente.

En todo este contexto, no sería descabellado desarrollar ciertas “experiencias piloto” que, demostradas su acierto y oportunidad, tuvieran su correspondiente “efecto demostración” en otros territorios - destinos con parecidos problemas.  

 Todo antes de llegar a lo que denomino, “memoria episódica negativa”, que hace referencia al recuerdo de momentos, lugares, emociones y sucesos que, aun pasado el tiempo, siga poniendo en entredicho las virtudes de Quintana Roo y México como destino y nación. Se imponen pues, tiempos de nuevos consensos para un sector clave… 

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado en la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México

MANEJO E INTERESES EN TIEMPOS DE INESTABILIDAD (y II).

 Es de justicia reconocer los esfuerzos que, en materia de seguridad, se están realizando por la rápida recuperación turística además de velar por una ciudadanía que se está viendo sometida a una fuerte presión física y emocional. Pero probablemente, sigan siendo esfuerzos escasamente vertebrados que, desgraciadamente, puedan serlo mucho más, si se siguen basando en enfoques puramente continuistas.

Y es que, está probado que la complejidad del hecho turístico y su seguridad generan perplejidad y desconcierto que, junto a una visión subjetividad de la realidad, se convierte en un galimatías que, más que ayudar, llega a desorientar al sector y a las posibles soluciones.

Ante ello, considero que el desarrollo de una “confianza razonada” puede ayudar a superarla. Confianza que acerque mundos tan dispares como la gestión policial - judicial de la seguridad con la singularidad y necesidades propias del sector y viceversa. Es seguro que surjan espacios de conocimiento y desconocimiento mutuos pero enriquecedores ya que la tendencia es que se deban de ir gestionando factores hasta ahora insospechados.

Por lo tanto, llega el momento de ir incorporando vías escasamente convencionales hasta que formen parte del quehacer diario de Q. Roo. Se impone pues, la calma y la abstracción para identificar el nuevo marco o contexto de seguridad socio – turístico.

Y es que, los turistas desean tener la certeza de que disponen una estructura o servicio que les garantice su seguridad integral. Como el caso de los autos, desean que la oferta de Q. Roo incluya su seguridad como un “equipamiento de serie”. Teniendo en cuenta este objetivo finalista, todo se volverá más fluido y comprensible con una calidad de vida y reputación que tenderán a mejorar sustancialmente…

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado en la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México