viernes, 9 de diciembre de 2022

SEGURIDAD Y SU MANEJO ESTRATÉGICO

 Deseo reiterar que, los responsables de los servicios público - privados, han de realizar esfuerzos añadidos para mejorar una rutina turística que trasmite la idea de que todo se encuentra en orden, aunque son conscientes de que, todavía es necesario “hacer algo más”.

Gestores que, siendo los primeros en percibir esta tensión, han de considerar que sus empresas y entorno, no solamente son sistemas productivos, sino que también pueden llegar a ser generadoras de experiencias y servicios destructivos. Se trata de responsables que habitualmente, discuten sobre la excelencia, el éxito, el crecimiento y el liderazgo turístico y de los servicios, además de tener que identificar, discutir e implicarse sobre los potenciales fracasos, deterioros, violencia y hasta muertes.

Gestores que van desarrollando su capacidad de imaginar lo peor, lo impensable e inenarrable como base para desplegar procesos que eviten tales sucesos.  Y es que las crisis “no suceden porque sí y basta” y menos las generadas por el hombre de manera premeditada.

Con ello, iría surgiendo una nueva filosofía corporativa con un fuerte impacto en la excelencia social y sectorial de Quintana Roo, que dotaría de mejoras en sus productos y servicios, amén de protegerles integralmente de sus características y consecuencias más peligrosas.

Por añadidura, que el espejismo de unas cifras que se mantienen - mejoran, no suponga el bajar la guardia ya que, siguen pendientes aspectos varios, como la cuestionada capacidad de interlocución ante los representantes de los países emisores más significativos, hecho que genera zozobra e inestabilidad a raudales. Esa nueva excelencia social y sectorial le dotaría a Q. Roo de mayor fuerza estratégica y argumental ante el “examen periódico” que supone participar en dichas reuniones.  Exigencia de la exportación vía turística. 

Iñaki Garmendia Esnal. 

Publicado en la revista Oveja Negra. Cancún, Quintana Roo, México

jueves, 10 de noviembre de 2022

NOTICIAS DE MEXICO COMO DESTINO

 Las noticias de México en el exterior hablan de una violencia y corrupción que va penetrando entre sus diferentes capas sociales, aunque también se emiten otras realidades más edulcoradas, en gran medida vinculadas a su sector turístico, por su claro componente ocioso y recreativo.

Además, considero que existe una imagen generalizada del país, que resta valor a muchas de sus especificidades y riqueza de matices, por lo que, se puede afirmar que la marca y paraguas global “México” sigue siendo su principal referencia geopolítica y de trato.   

Una imagen que está adquiriendo visos cada vez más negativos porque, aun existiendo diferentes verdades y realidades, todas noticiables, son las más traumáticas las que adquieren mayor repercusión, por la gravedad de los hechos y porque mayormente, colisionan con los “parámetros de normalidad” que prevalecen en otros países y mercados.    

Pensemos que, ante la presente inseguridad, sociedad y sector se ven obligados a adaptarse y convivir peligrosamente con ella, lo que va modificando, desvirtuando, dificultando y encareciendo sus formas de vida y costumbres. Y todo ello, y aunque duela, tiene su reflejo en el exterior.

Evitemos pues el seguir utilizando medias verdades e iniciativas puramente cosméticas ya que, la velocidad de las noticias, las cuestionan y ponen en evidencia de inmediato. Pensemos que está en juego la credibilidad de todo un país y el desafío que ello representa para sus tres niveles de gobierno.

En definitiva, no hay seguros que den cobertura a la raíz de su violencia, ni a su correspondiente onda expansiva. Es tiempo de la generosidad estratégica y en red, para aumentar la fiabilidad interna y de su correspondiente proyección.

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado por la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México

jueves, 3 de noviembre de 2022

INSEGURIDAD SECTORIAL Y EMOCIONAL.

 La idea de crisis en el turismo, es un aspecto que no se llega a exponer abiertamente porque se intenta proteger al sector, aunque todos sean conscientes que pueden verse afectados por realidades violentas e inseguras hasta en las zonas más recónditas de Quintana Roo.

Sí, también en sus lugares más exclusivos, en sus establecimientos all inclusive y en unos clientes de proximidad que, son las fórmulas y personas que supuestamente, mejor se adaptan a este tipo de situaciones. Y es que, nadie absolutamente nadie, está a salvo de esta ola violenta. Es algo latente, explícito a la vez que velado, y donde se tiende a mostrarse de la forma más “normal y natural” posibles.

Si nos centramos en su espacio físico, vemos que cada vez es menos utilizado, perdiendo mucha de su capacidad de convivencia y producción, y donde sus (nuevas) edificaciones tienden a encastillarse, ofertando como alternativa más aconsejable, una mayor y mejor vida privada.

Si analizamos a sus organizaciones, vemos que continúan desarrollando iniciativas limitadas para los tiempos que toca vivir. Y es que hay dimensiones del binomio seguridad y turismo que no se explican porque unos desean avanzar y otros esperar al tratarse de escenarios superpuestos y enrevesados.

Y todo esto tiene su fiel reflejo en una ciudadanía y profesionales que se ven obligados a gestionar sus emociones sin perder un ápice de su saber - hacer. Con este bagaje, han de manejar entornos, relaciones, establecimientos, procesos de trabajo y recursos humanos cuando, por añadidura e íntimamente, se ven condicionados por presiones inconfesables, hasta para sus más allegados. Para todos ellos, mi más profundo reconocimiento y admiración.  

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado por la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México 

INSEGURIDAD Y ACCIONES DE MARKETING

 Cuando los países y destinos tienen problemas de seguridad, amplían sus argumentos para que dichas carencias puedan verse recubiertas por todo un conjunto de activos de muy diferente naturaleza.

El turismo es un claro ejemplo ya que, utilizándolos habitualmente, llega a generar y proyectar “imágenes y realidades positivas” tan necesarias y beneficiosas para todos y donde, el marketing turístico juega un papel fundamental ya que evita cualquier vinculación con la violencia e inseguridad, aunque pese a su empeño, sus acciones se ven frecuentemente cuestionadas y superadas.

Campañas que, han ido adquiriendo una “posición de combate” frente a las adversidades y peligros, llegando a ser percibidas como el principal “elemento salvador turístico” además de tener que seguir encubriendo la debilidad estructural existente. 

En este sentido, Cancún y Quintana Roo, siendo destinos muy estables y consolidados, continúan sin desarrollar sus políticas de transformación, Y es que, la inseguridad imperante lo vuelve todo más complejo y contradictorio, con una “condición turística” que ve más limitada su implicación en unas responsabilidades de nuevo cuño.  

 Por añadidura, creo que se sigue añorando en exceso los gloriosos tiempos pasados, demorando las actuaciones sobre un futuro donde ha de primar, una “nueva ética” con unos ciudadanos y turistas convertidos en el centro de gravedad de toda transformación y proyección. Por lo tanto, se han de ir imponiendo campañas con mayor solidez argumental cuyo objetivo sea la recuperación de un prestigio que actualmente genera dudas. El hacer atractiva y compatible esa nueva diversidad de factores es labor de todos, gestores y publicistas.

 Nadie dijo que fuera sencillo diseñar campañas realmente ajustadas a destinos que conviven con la inseguridad. Palabra de mercadólogo.   

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado por la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México

PUNTOS ROJOS; PAPEL INSTITUCIONAL EN Q. ROO Y MEXICO.

 Deseo hacer referencia a la repercusión negativa que tiene la violencia e inseguridad en espacios y tiempos concretos y no tan concretos, me refiero a los puntos rojos que, volviéndose habituales, inciden sobremanera en la reputación y calidad de los servicios genéricos y turísticos.

 Se trata de situaciones críticas donde la ciudadanía se acomoda con “mayor viveza” que los turistas y visitantes. La diferencia estriba en la “familiaridad y adaptabilidad” de los lugareños a este tipo de ambientes, donde los turistas normalmente son informados una vez han llegado al destino y no antes, mediante las llamadas “recomendaciones prácticas”.    

Puntos rojos que, además influyen injusta y desproporcionadamente en los territorios limítrofes y por extensión en el resto del país, lo que llega a exasperar a sus gestores que se ven obligados a utilizar todo tipo de estrategias y tretas para contrarrestar su alta vulnerabilidad.   

 Ante ello, considero y reitero que la institución turística mexicana, ha de adoptar un papel mucho más visible y proactivo, basado en políticas de erradicación de la violencia - incidencia en el sector, sin que ello le suponga inquietud alguna, y donde quede clara su implicación ante un escenario que lo lleva exigiendo permanentemente.

En todo este contexto, no sería descabellado desarrollar ciertas “experiencias piloto” que, demostradas su acierto y oportunidad, tuvieran su correspondiente “efecto demostración” en otros territorios - destinos con parecidos problemas.  

 Todo antes de llegar a lo que denomino, “memoria episódica negativa”, que hace referencia al recuerdo de momentos, lugares, emociones y sucesos que, aun pasado el tiempo, siga poniendo en entredicho las virtudes de Quintana Roo y México como destino y nación. Se imponen pues, tiempos de nuevos consensos para un sector clave… 

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado en la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México

MANEJO E INTERESES EN TIEMPOS DE INESTABILIDAD (y II).

 Es de justicia reconocer los esfuerzos que, en materia de seguridad, se están realizando por la rápida recuperación turística además de velar por una ciudadanía que se está viendo sometida a una fuerte presión física y emocional. Pero probablemente, sigan siendo esfuerzos escasamente vertebrados que, desgraciadamente, puedan serlo mucho más, si se siguen basando en enfoques puramente continuistas.

Y es que, está probado que la complejidad del hecho turístico y su seguridad generan perplejidad y desconcierto que, junto a una visión subjetividad de la realidad, se convierte en un galimatías que, más que ayudar, llega a desorientar al sector y a las posibles soluciones.

Ante ello, considero que el desarrollo de una “confianza razonada” puede ayudar a superarla. Confianza que acerque mundos tan dispares como la gestión policial - judicial de la seguridad con la singularidad y necesidades propias del sector y viceversa. Es seguro que surjan espacios de conocimiento y desconocimiento mutuos pero enriquecedores ya que la tendencia es que se deban de ir gestionando factores hasta ahora insospechados.

Por lo tanto, llega el momento de ir incorporando vías escasamente convencionales hasta que formen parte del quehacer diario de Q. Roo. Se impone pues, la calma y la abstracción para identificar el nuevo marco o contexto de seguridad socio – turístico.

Y es que, los turistas desean tener la certeza de que disponen una estructura o servicio que les garantice su seguridad integral. Como el caso de los autos, desean que la oferta de Q. Roo incluya su seguridad como un “equipamiento de serie”. Teniendo en cuenta este objetivo finalista, todo se volverá más fluido y comprensible con una calidad de vida y reputación que tenderán a mejorar sustancialmente…

Iñaki Garmendia Esnal

Articulo publicado en la revista Oveja Negra. Cancún. Quintana Roo. México